¿Tu compañía te volvería a elegir?
Por Susana von der Heide Founder & Thinking Partner en VON DER HEIDE
Hay preguntas que pinchan donde más cuesta mirar. Esas que nos conectan con alguna verdad que nos duele. Esas que si respondemos honestamente pueden mover el piso más que cualquier revolución tecnológica.
No se responden con certezas. Se responden con silencio, con pausa, con una honestidad incómoda.
¿La empresa en la que estás te volvería a elegir para ocupar el mismo rol?
No si te dejaría seguir. No si te seguiría pagando el sueldo. Si te volvería a elegir hoy, sin historia, sin antigüedad, sin lealtad acumulada. Si tuviera que volver a armar el equipo desde cero… ¿volvería a ponerte en esa silla?
Empleabilidad hacia adentro: el espejo más filoso
En el mundo del trabajo solemos hablar de empleabilidad como si fuera una preocupación reservada para quien está por cambiar de empleo. Un tema de LinkedIn, de entrevistas, de headhunters. Pero la verdadera empleabilidad es más íntima, más urgente: la capacidad de seguir siendo elegido dentro de la propia organización.
Y eso no depende solo de títulos, certificaciones o networking. Depende de algo más profundo: la capacidad de seguir siendo relevante en un mundo que se transforma todos los días.
¿Qué es, entonces, la empleabilidad? Muy sencillo, y a la vez muy complejo: es la probabilidad de ser elegido – o reelegido- en un determinado contexto. No hay garantía. No hay contrato que lo asegure. Solo hay posibilidad, y esa posibilidad se mueve al ritmo de la transformación.
Nos puede reemplazar una tecnología. Pero también nos puede reemplazar otra persona. O incluso, peor aún: nos puede reemplazar la inercia, cuando dejamos de transformarnos.
¿Qué hacer frente a esa fragilidad? Miedo. Es normal que lo sintamos. Pero el miedo no impide el movimiento; lo que lo impide es la decisión de quedarse quieto. Y en el trabajo, quedarse quieto es dejar de elegirnos a nosotros mismos.
De ahí nace un nuevo concepto que vengo explorando hace tiempo: Surfability. Porque no se trata de evitar las olas del cambio. Se trata de aprender a surfearlas. Surfability es una disposición. Un mindset.
Es la actitud de quien, aún con miedo, elige enfrentarlo. Es talento con resiliencia. Vulnerabilidad con coraje. Movimiento con conciencia. Es saber que el futuro no lo define la ola, sino cómo decidimos pararnos sobre ella.
El desafío no es solo cambiar. El verdadero desafío es merecer seguir ocupando ese lugar. Hoy, ser empleable es más que tener habilidades técnicas. Es tener una voz con sentido. Es aportar una mirada viva, renovada, actual. Es estar dispuesto a cambiar antes de que te cambien. Es dejar de esperar olas perfectas… y empezar a entrenar para todas.
Porque en un mundo donde los algoritmos aprenden más rápido que nosotros, el nuevo diferencial no es la información. Es la conciencia. Es la actitud. Es la surfability.
Y vos,
¿te volverías a elegir?
¿Tu equipo te volvería a elegir?
¿Tu empresa… te volvería a poner en esa silla?